Existen varias señales de que el estrés nos está dominando, una persona recibe señales tanto externas como internas y para mantener un cierto equilibrio reacciona. Esta reacción es la que permanentemente mantiene en funcionamiento los diferentes sistemas que regulan la interacción del hombre y su ambiente con lo que siempre el organismo humano va a generar un determinado nivel de estrés.
Cuando estas señales o estresores tanto internos como externos, incrementan su intensidad y el organismo no logra su manejo y/o equilibrio, y se acumula una determinada cantidad de energia que no se logra canalizar o sea no logra descargarse en forma adecuada, esta energía se canaliza sobre diferentes partes del organismo provocando patologías variadas en los distintos sistemas corporales.
El estrés laboral puede ser : episódico o crónico. Es episódico por ejemplo, cuando se sufre el despido laboral y se lo denomina crónico cuando surge debido al ambiente laboral, la sobrecarga del trabajo, las alteraciones de los ritmos biológicos, las responsabilidades y decisiones muy importantes, etc.
Cuando un trabajador se encuentra sometido a estrés tiende a abandonar su trabajo, por ese motivo algunas empresas suelen tener un alto índice de rotación. Otro estresor, puede ser el pensamiento que puede invadir al trabajador en cuanto a que no posee un firme estabilidad laboral y en cualquier momento puede perder su puesto de trabajo.
Son variadas las acciones que se pueden emplear para reducir el nivel de estrés en la persona:
Mejorar las relaciones interpersonales
Evitar mezclar entre los factores personales y los laborales
Manejo adecuado del tiempo libre
Modificar la conducta emocional laboral
Ser realista
Tome lápiz y papel y escriba los motivos de estrés o preocupación
Tratar de quitarle la parte emotiva al problema
Definir prioridades.
Organice su tiempo
Realizar una actividad física adecuada a su edad.
Mantenga una dieta equilibrada.
Controle las adiciones (elimine el tabaco, reduzca el consumo de alcohol, etc.)